Seguramente habrás pronunciado la frase del título de este articulo alguna vez en la vida. Y si no esta, probablemente habrás pensado en alguna ocasión: “¿Por qué me ha tenido que ocurrir eso a mí?”. A ti, o a otra persona a la que aprecies y quieras. Personas que mueren jóvenes, o que tienen un accidente desgraciado sin haberlo buscado… gente con la que la vida acaba cometiendo una injusticia, como suele decirse. Yo, sintiéndolo mucho, no opino lo mismo.

Creo que la vida no es injusta, pero tampoco es justa. Y eso es, simple y llanamente, porque la vida no tiene leyes que cumplir. Todos sabemos que ocurren accidentes, y que hay estadísticas. ¿Por qué creemos que a nosotros nunca nos va a tocar? En la lotería de la vida todos llevamos números para que nos ocurra algo. Incluso puede pasar que mientras uno graba un vídeo 2 coches, en 2 momentos diferentes, taponen el acceso a unos aparcamientos para discapacitados. ¿Tanta probabilidad hay de que me encuentre a gente torpe?